El nacimiento de un primer hijo, el nacimiento de un padre y una madre
El nacimiento de un primer hijo, el nacimiento de un padre y una madre
El nacimiento de un primer hijo es una experiencia global en absoluto desdeñable por el “impacto” que supone en varios aspectos.
La literatura psicoanalítica aborda el tema de tener un primer hijo desde múltiples perspectivas, considerando tanto los aspectos conscientes como inconscientes de esta experiencia.
En este artículo se abordarán algunos de los puntos clave que la literatura psicoanalítica destaca sobre tener un primer hijo y que esperamos pueda ser de gran ayuda para aquellos que se encuentran atravesando esta enriquecedora pero también movilizadora experiencia.
Padres primerizos. Transición y Cambios Psíquicos
Este evento no solo afecta la identidad individual de cada padre, sino que también altera la dinámica de la relación de pareja.
Revitalización de conflictos Infantiles
Tener un primer hijo es visto como un evento de transición significativo que provoca cambios profundos en la psique de los padres.
La llegada del primer hijo puede reactivar conflictos no resueltos de la propia infancia .
Freud y otros autores han señalado cómo esta experiencia puede hacer surgir ansiedades y conflictos inconscientes relacionados con las propias figuras parentales y la vivencia de la propia infancia. Aquí se incluye, por ejemplo, el concepto de identificación proyectiva: los padres pueden proyectar en su primer hijo sus propias expectativas, deseos y miedos inconscientes. Esta proyección puede influir en la forma en que los padres crían a su hijo y en la relación que establecen con él.
El nacimiento de un hijo puede hacer resurgir todo aquello que hasta entonces había estado “adormecido” y que fue vivido en la infancia del ahora padre.
La identificación con su hijo reactiva todo aquello que fue enviado al subconsciente, y consiste, de forma breve, en proyectar lo doloroso de uno mismo en algo externo, en este caso el niño o la niña, para poder controlarlo o poseerlo. En otras palabras, trata de sanar o resolver conflictos infantiles a través del niño.
Identidad y Roles Parentales
La psicoanalista Nancy Chodorow, entre otros, ha explorado cómo el proceso de convertirse en padre o madre involucra una renegociación de la identidad. La paternidad no surge solamente a raíz del nacimiento del niño: se trata de un ejercicio.
Dada la complejidad del mismo, los padres pueden verse frente a la asunción de unos roles para los que no estaban preparados de forma muy abrupta. Para las madres, en particular, este proceso puede implicar una reintegración de su relación con su propia madre y una adaptación a su nuevo rol maternal.
Desarrollo del Niño y Relación Temprana
Desde la perspectiva de Melanie Klein y Donald Winnicott, la relación temprana entre la madre (o el cuidador principal) y el bebé es crucial para el desarrollo emocional del niño. Esta relación inicial está marcada por fenómenos como la identificación proyectiva y la contención.
Winnicott estudió profundamente el concepto de auténtico y falso self. Éstos hacen referencia a lo siguiente: el niño o la niña desarrollarán su personalidad en base a dos aspectos, a saber, la espontaneidad, el ser quienes quieran ser, o el ser para el Otro.
En el primero, el niño o la niña han recibido el mensaje de que su forma de ser es válida y no implica rechazo ni en el peor de los casos, ruptura del vínculo con sus figuras de cuidado. Dicho de otra forma, estas figuras les han transmitido que su idiosincrasia no es molesta.
Esto no significa que se valore la rebeldía y el mal comportamiento, significa que la esencia del niño es respectada. En el segundo caso, se trata de niños que crecen con unas figuras de cuidado que les moldean, que les reconducen, dándoles a entender que su espontaneidad no es bien recibida, dándoles a entender que tienen que ser de una determinada manera para no ser rechazados.
Ansiedad y responsabilidad
La responsabilidad de cuidar y proteger a un ser vulnerable puede generar una considerable ansiedad en los padres primerizos. Esta ansiedad puede estar ligada a miedos inconscientes de fallar o de repetir errores de sus propios padres.
Impacto en la Pareja de padres primerizos
Tener un primer hijo también puede poner a prueba la relación de pareja.
La literatura psicoanalítica explora cómo la triada madre-padre-hijo reconfigura la dinámica relacional y cómo los padres manejan la nueva inclusión del niño en su vida.
El enorme cambio de ciclo vital que supone para el sistema de la pareja y su consecuente reconfiguración para permanecer cohesionado puede suponer un enorme reto para ambos padres.
Además, ambos conectan con una forma de estar y ser del otro que hasta entonces no habían conocido, lo cual, en ocasiones, puede resultar complejo a la hora de encajarlo.
Funciones Paternas y Maternas
La teoría psicoanalítica también se ha enfocado en las funciones diferenciadas del padre y la madre en el desarrollo del niño. Freud, Lacan y otros teóricos han discutido el papel de la figura paterna en la introducción de la ley y el orden simbólico.
Adoptando la teoría de Lacan y su concepto de Ley del Padre, apreciamos la enorme importancia que la educación recibida por el niño, las dinámicas familiares y la presencia del conyugue influyen de manera decisiva en el desarrollo psíquico del futuro adulto.
El concepto de Ley del Padre, de forma resumida hace referencia a lo siguiente: el niño y la madre forman una dupla casi indivisible, inseparable.
El niño quiere serlo todo para la madre, y quiere que la madre sea para él. En un primer momento del crecimiento del niño, esto tiene sentido: asegura la supervivencia del bebé. Sin embargo, según Lacan, hay un momento en el que el padre tiene que romper con esa relación casi simbiótica.
El padre traslada al hijo, de forma velada pero sistemática, que no puede serlo todo para la madre y que la madre no puede ser para él. Esto, por supuesto, no se lleva a cabo de forma explícita ni literal.
El padre, por tanto, rompe la dupla, transmitiendo así al niño que existe una Ley, establecida mediante el “no” del padre (Le non du père en francés). Esto contribuye a que el niño pueda diferenciarse de la madre, creando así su propia identidad.
En el caso contrario, decía Lacan, se corre el riesgo de que se configure para el niño y futuro adulto una llamada estructura psicótica, donde precisamente, la ley no tiene cabida ni lugar.
Como hemos visto, la llegada de un primer hijo es un evento psíquico complejo que involucra una renegociación de identidades, reactivación de conflictos infantiles y la creación de nuevas dinámicas familiares.
La literatura psicoanalítica ofrece una comprensión profunda de estos procesos, subrayando tanto las oportunidades de crecimiento como los desafíos emocionales y relacionales que enfrentan los nuevos padres.
Es de vital importancia la búsqueda de ayuda en caso de estar viviendo esta fase con elevados niveles de angustia dadas las implicaciones que puede tener en el desarrollo del niño y en el bienestar de ambos progenitores y de la pareja.
Autor: Alvaro Narvaiza
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