Como salir de las redes de un chantajista emocional

Cómo salir de las redes de un chantajista emocional y no morir en el intento

Cómo son los chantajistas emocionales

Es muy probable que a lo largo de vuestra vida os hayáis encontrado con alguien que ha conseguido que en un momento dado hicieseis algo que quería por sentirnos culpables si no actuabais de una determinada manera o haber dejado de hacer algo por miedo a que no lo aprobase alguien y os rechazase, ¿verdad?

De alguna manera hemos sido manipulados o manipuladores de la otra persona, para conseguir aquello que queremos.

La manipulación emocional ocurre cuando ejemplos como los que acabamos de ver se convierten en la dinámica habitual de la relación y no nos referimos solo a la pareja, se puede extender a cualquier ámbito afectivo y relacional, como familia, amigos y trabajo.

En estas situaciones nos encontramos ante un chantajista emocional.

La persona que es chantajeada puede llegar a padecer un gran sufrimiento, se sentirá condicionada por sentimientos de obligación, culpa, miedo, lealtad a la otra persona que pueden llegar a ser muy limitantes para su vida cotidiana.

Veamos algunos ejemplos de chantaje emocional:

Nos podemos encontrar con una pareja que constantemente nos esté poniendo a prueba, que todo el amor que sintamos hacia ella no sea suficiente, necesita controlar y manipular nuestras emociones, por ejemplo, con frases del tipo: “cuando vuelvas quizás ya no esté” “me siento muy solo/a”.

Suelen ser bastante recurrentes en esta faceta de la vida de una persona que sufre chantaje emocional.

Poco a poco irá centrado toda su vida en la aprobación de la otra persona, en que no se sienta mal, pudiendo llegar a olvidarse de sí mismos por satisfacer a su pareja.

En la familia, nos podemos encontrar con esta manipulación en diversas situaciones, como por ejemplo ante un familiar que nos haga sentir egoístas por querer hacer algo que nos gusta y por ejemplo por no poder acudir a alguna actividad familiar a la que vamos siempre o por querer estudiar o trabajar en algo que no aprueben, podremos escuchar frases del tipo: “te lo digo por tu bien, porque te quiero” “ya te arrepentirás” “nada, nada, tu haz tu vida, que los demás ya nos arreglamos sin ti” etc.

En el trabajo, se pueden dar estas situaciones de forma paulatina y muy sutil, por ejemplo, un compañero con el que, si hacéis las tareas a su manera, donde los tiempos tienen que ser los que considere oportunos, estipulando las cosas teniendo siempre él la última palabra, etc.

Todo sin tener conflictos, pareciendo que sois escuchados, apareciendo complicaciones cuando tú tienes ideas propias o cuando no puedes atender a sus peticiones en el momento que desea.

Escuchando frases del tipo: “No te preocupes, ya lo hago yo que tengo más tiempo” “Ya he enviado el trabajo, pero si no te gusta lo cambiamos” “perdona, me olvidé de avisarte, es que no quería molestarte y al final se me olvidó”. 

Este tipo de frases irá haciendo que la persona sienta que su trabajo no es suficiente, que se frustre, e irá cediendo y siendo anulada por la otra persona, que de una manera invisible irá tomando el control de su esfera laboral.

Con los amigos también puede ocurrir, por ejemplo,  un amigo que demande mucho vuestra presencia y que siempre tengáis que estar disponibles, algo que hoy en día es casi imposible, que no conciba que no podáis acudir a una cita cuando él lo decida o que podáis quedar con otras personas y os dice cosas como: “No pasa nada, tú diviértete que yo me quedo en casa” “Cuando tengas tiempo para vernos, me dices, yo estoy disponible” “No tengo planes, porque pensaba que íbamos a poder vernos, pero si estás muy ocupado no pasa nada, ya veré lo que hago”, etc.

Son frases que generarán mucha culpa en la persona que las escuche, provocando que esta pueda abandonar otras actividades y/o personas importantes para estar a disposición de sus amistades.

Cómo escapar al chantaje emocional

Somos responsables de permitir que nos chantajeen emocionalmente, no es algo que decidamos a nivel consciente, ni somos culpables de ellos, pero sí debemos responsabilizarnos de pararlo una vez que lo detectemos.

Es importante valorar la manera en la que tenemos de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás.

Si somos personas que tendemos a culpabilizarnos, si queremos que todos nos acepten, si evitamos los conflictos, etc.

Estas características de nuestra personalidad, si se manifiestan con demasiada frecuencia pueden contribuir a que seamos víctimas de un chantaje emocional, por lo que es muy importante conocerse a uno mismo para identificar nuestras debilidades y nuestras fortalezas.

No ceder ante el chantaje emocional es muy importante, porque una vez que lo hemos hecho, la otra persona verá que el resultado para ella es positivo y habremos sentando un precedente que será un lastre a la hora de pararlo.

Poner límites: No le otorgues a nadie el poder en tu vida de decidir o de actuar por ti, porque sepa que es lo mejor para ti o porque tenga más conocimientos sobre algo sino estás de acuerdo y te estás sintiendo mal por ello.

Plantea opinión, justifícala e intenta llegar a un acuerdo con esa persona, pudiéndole hacer ver que así estás sufriendo.

Se asertivo: Aprender a decir no sin dañar al otro te ayudará a escapar de las redes de un chantajista emocional.

Se puede decir no, expresando nuestras necesidades y nuestras dificultades, teniendo en cuenta al otro y sin necesidad de herirle.

Mejora la comunicación: Intenta ayudar al otro para que pueda expresar sus deseos como tal y así poder diferenciar entre peticiones y exigencias y a su vez que la otra persona sea honesta contigo y aprenda a relacionarse de otra forma.

Valora la relación con esa persona: Intenta ver de manera objetiva que roles tenéis en la relación cada uno, para poder identificar las creencias que tengas sobre la otra persona que puedan hacer que estés siendo chantajeado emocionalmente y poder cambiarlas por otras más saludables y relacionaros en condiciones de igualdad.

Autoestima: Mejorar la relación contigo mismo, valorándote y apreciándote, te resultará más fácil poder evitar la manipulación emocional.

En definitiva, somos seres sociales queremos que nos quieran, agradar a los demás, realizar bien nuestras tareas, etc.

En ocasiones, el precio a pagar es nuestra propia felicidad, porque caemos en las redes de chantajistas emocionales y así difícilmente podremos ser felices.

Descubre cómo son los narcisista y cómo realizan chantaje emocional en este artículo

Autora: Oceanía Martín Recio
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