Violencia Vicaria

VIOLENCIA VICARIA

Violencia vicaria, otro tipo de violencia de género y de violencia infantil. Maltrato psicológico

Violencia que pretende la manipulación de la mujer y que si se produce perpetua el sufrimiento para la toda la vida.

¿A qué se refiere?

La violencia vicaria es aquella forma de violencia hacia las mujeres en la que se perjudica a la mujer dañando a las personas más preciadas para ella como pueden ser sus hijas e hijos, madres, padres, etc.
De esta manera el maltratador espera perpetuar el maltrato asegurando un daño permanente y seguro para continuar obligando a la mujer a ceder y  tolerar a sus peticiones porque sabe que el mayor bien para la mujer son sus hij@s y personas querídas.

El término violencia vicaria lo acuñó en primera instancia la psicóloga Sonia Vaccaro hace casi una década. El concepto se refiere a la concepción de «vicario«. Este hace referencia a la sustitución de un individuo por otro en el ejercicio de una función.

Otras formas de llamarla son  “violencia vicariaviolencia por sustitución o violencia por interpósita persona es un neologismo aplicado en el ámbito de la violencia de género que denomina a una forma de violencia por la que una persona ataca a otra con el objetivo de causar dolor a terceros”.

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En los casos de violencia de pareja la persona que ejerce la violencia pasa por controlar, dominar, restar autonomía a la mujer y en este caso no pudiendo ejercer este control sobre la mujer este se proyecta hacia los hijos e hijas. Con esto adquiere un control sobre los menores, con esto se asegura que la mujer se va a sentir más vulnerable  y a la vez culpable porque no quiere que los menores sufran. Algunas de las frases amenazantes típicas  en estos agresores es “te quitaré a los/las niñ@s”.

Así como en la violencia de pareja el maltratador modifica su idea de la persona, la convierte en un instrumento, la cosifica, esto también ocurre con los menores, son de su pertenencia y una manera más de dañar a la mujer, dejan de ser personas para él y pasan a convertirse en un instrumento para hacer daño.

La Violencia contra la mujer-madre, es otra forma de maltrato infantil. 

Efectos sobre la infancia

Los efectos sobre los menores pueden ser diversos y estos pueden tipificarse en  daños a nivel físico, psicológico o sexual. Muchos de los síntomas que se detectan en las mujeres víctimas de violencia se pueden presentar en l@s menores víctimas de sus padres maltratadores como pueden ser:
Daños físicos: lesiones leves hasta lesiones severas que incluyan la hospitalización e incluso la muerte del menor.

Daños psicológicos: baja autoestimas, miedo, pesadillas, bajo rendimiento escolar, problemas de concentración, falta de motivación, alto nivel de activación (sensación de alarma) e incluso estrés postraumático, estados disociativos. En ocasiones estas vivencias pueden generar sentimientos de falta de empatía y anhedonia generando algunos comportamientos de falta de autocontrol y conductas psicopáticas posteriores.
Daños sexuales: dificultades en la edad adulta para establecer relaciones normales en intimidad y/o tener relaciones sexuales sin trastornos sexuales.

¿Existe desprotección hacia los/as menores?

La mayoría de los casos de violencia de género en España no terminan con la suspensión del régimen de visitas  a los padres. Es así como un porcentaje muy bajo que llega a ser casi inexistente en nuestra experiencia clínica los jueces no suelen retirar la guarda y custodia de los menores a los padres agresores de la mujer, aunque la sentencia en firme sea de culpabilidad  por el maltrato realizado a la madre.

La jurisprudencia tiene un concepto de que los padres y madres deben tener las custodias o guarda de los menores como un derecho fundamental dentro de la idea de familia, pero olvidan la importancia de la protección de los menores como medida fundamental.

Olvidando esto la justicia considera que los hij@s de padre que han ejercido la violencia contra las mujeres tienen derecho a tener la guarda o custodia de los menores, sin tener en cuenta que los padres son agresores y por tanto lo pueden ser también de l@s menores.

¿Que tratamiento se necesita?
 

El abordaje de este tipo de casos es complejo y debe formularse desde una visión multi-profesional ya que es necesario enfrentar su complejidad desde varias disciplinas como es la psicología, la abogacía y el ámbito del trabajo social. Los profesionales deben estar formados y en estrecha coordinación para  apoyar a la mujer y por ende  a sus hij@s en las decisiones oportunas sin olvidar que quién debe tomar las decisiones son las propias mujeres. Apoyar y favorecer el empoderamiento de la mujer es vital.

L@s profesionales que trabajen con casos de violencia deben facilitar la toma de conciencia de lo que está ocurriendo, dando tiempo a que la mujer dé los pasos para liberarse  de esta relación que la amenaza a ella tanto como a sus  hijos.

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Es importante que tanto niñ@s como su madre puedan acceder a atención psicológica a la brevedad posible para disminuir la sintomatología que genera la exposición a violencia continuada.

Detectar a tiempo la violencia vicaria es fundamental para proteger a los menores de una situación trágica en sus vidas y que su padre coarte su libertad, merme su capacidad para tener capacidad de sentir y expresar sentimientos y validar las experiencias de los demás tanto como la suya.

 

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Autora: Soledad García
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