Personas que sienten que no pueden ser queridas

¿Por qué hay personas que viven con la sensación de que no pueden o no merecen ser queridos?

 La creencia negativa de no ser querible

Se dice que el amor mueve el mundo y no solo en amor entendido dentro de la pareja, sino también el de nuestros familiares y amigos.

La necesidad de relaciones afectivas satisfactorias, implica querer y que nos quieran, pero hay personas que creen que no pueden ser queridos, tienen esa sensación y les condiciona su vida y su manera de relacionarse con los demás.

Hay gente que abiertamente lo dice, seguro que habréis escuchado decir a alguien “pero a mí, ¿quién me va a querer?” y otras que sufren en silencio todo lo que implica este pensamiento. Son personas que no se creen merecedoras de afecto por los demás, que no son valiosas, sin dignas de que los demás los quieran. Imaginad cuanto deben sufrir.

Hablaremos en este artículo qué sucede cuando alguien piensa que no puede o no merece ser querida

¿Qué ocurre para que una persona crea que no puede o no merece ser querida?

Estilo de crianza: El primer lugar en el que nos sentimos queridos y aceptados de manera incondicional es en el seno familiar, además de tener que dotarnos de seguridad, donde desarrollamos nuestro apego más primario, pero no siempre es así. 

Se puede vivir en el seno de un hogar desestructurado en el que no presten atención al niño, que da igual lo que haga y cómo lo haga que no le prestan atención ni le muestran afecto.

Otra de las posibilidades es vivir en un hogar en el que todo se base en la autoridad de los adultos y todo sea un deber para el niño, no le felicitarán por hacer algo bien, pero si le reprenderán duramente por hacer algo mal.

En los casos más límites el niño crecerá en un ambiente de abuso y maltrato, que al igual que los otros hogares comentados, dotarán de mensajes negativos al niño y de rechazo hacia sí mismo.

Ausencia de reforzadores: Como comentábamos anteriormente el desarrollo desde la niñez de estas personas carecerá de afectividad, de palabras amables hacia él, de comprensión, de validación de sus cualidades. Crecerá rodeado de gente, pero en realidad estará solo.

Aislamiento social: En ocasiones podrá venir ocasionado por el ambiente familiar (todos los casos comentados anteriormente son ejemplos de ello) y en ocasiones podrán venir por el grupo de iguales, en la escuela. 

No necesariamente tiene que vivir en un hogar en el que tenga carencias afectivas, puede ser simplemente alguien tímido, introvertido, que no encuentre niños dispuestos a darle su tiempo y por el contrario lo rechacen, crecer sintiéndose rechazado puede llegar a desencadenar pensamientos del tipo: “Hay algo malo en mí” “nadie puede quererme porque soy idiota”, etc. Y poco a poco ir interiorizando ese concepto de uno mismo.

¿Cómo es una persona que no se siente querible?

Estas personas se podrán comportar como cualquier otra y relacionarse de manera amigable y cordial con los demás, pueden ser personas exitosas en sus trabajos, no necesariamente tienen que ser personas aisladas en su etapa adulta, os sorprendería la cantidad de personas que se sienten así y que están cerca de vosotros.

Lo que les ocurre se encuentran en el interior, por eso suele ser tan invisible para los demás.

En la gran mayoría de los casos cumplirán una serie de características comunes:

  • Se esconderán: No físicamente, sino a nivel interno y tanto en el ámbito social como laboral. Mostrarán a los demás lo que creen que es correcto o aceptable para poder relacionarse y adaptarse a cada situación, pero nunca mostrándose como son realmente. Se sumergerán debajo de máscaras para que los demás no pueden ver lo horribles que creen que son.
  • En el ámbito social: Podrán relacionarse con los demás desde los extremos. Lo harán de manera altruista, ayudando y preocupándose por los demás, pero sin esperar nada a cambio porque no creen merecerlo. No buscarán intimar ni mantener una relación con alguien que les interese porque ellos mismos se sienten despreciables a nivel afectivo.  Por otro lado pueden tomar distancia con los demás, teniendo un trato cordial, pero sin llegar a profundizar en ninguna relación para no exponerse al rechazo.
  • En el ámbito laboral: Ocurre algo similar al ambiente social. Este tipo de personas desempeñarán su trabajo de manera correcta e implicación, pero no aceptarán el reconocimiento de los demás, no sentirán ser dignos de que pueden alagarle ni valorarle y al más mínimo contratiempo se sentirán decepcionados consigo mismos, avergonzados y los pensamientos negativos sobre ellos se empoderarán y de adueñarán de ellos una vez más.

Consecuencias de esta creencia limitadora

Qué sucede cuando alguien piensa que no puede o no merece ser querido, consecuencias más comunies:

  • Soledad: Se sentirán incompletos, solos, y que así es como deben y como van a estar. No será un soledad disfrutada, porque aunque crean no pueden ser queridos, sí quieren que les quieran y eso les generará un conflicto aún mayor.
  • Frustración: No poder sentirse queridos y culparse por ello, les generará mucha frustración y minará aún más el concepto que tienen sobre sí mismo.
  • Trastornos del estado de ánimo: No poder sentir el afecto de los demás, ni creerse merecedor del mismo, poco a poco podrá ir minando su autoestima, su motivación, sus ganas de hacer cosas nuevas y poderlas compartir, lo que en los casos más graves podrá llegar a padecer un trastorno depresivo.
  • Reducción de la calidad de vida: En el ámbito de las relaciones podrá desenvolverse hasta unos límites que el mismo se impondrá, a partir de ahí, vendrá sus limitaciones para compartir tiempo de ocio, para participar en actividades y para poder tener pareja.
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