Personas envidiosas como protegerte de ellas

ENVIDIOSOS: CÓMO DETECTARLOS Y PROTEGERNOS DE ELLOS. PERSONAS ENVIDIOSAS

 ¿Te sientes atacada y no sabes muy bien por qué? ¿Alguien te lo está haciendo pasar mal y no comprendes sus motivos? ¿Te has replanteado si haces las cosas de manera equivocada?

Puede ser que la persona que está cerca de ti sienta envidia, y se puede convertir en un problema que ataca a nuestra valía personal y nuestra sensación de calma vital.

En este artículo te explico cómo identificar a los envidiosos y cómo protegerte de ellos.

¿Qué es la envidia?

La envidia es un sentimiento de dolor y frustración frente a aquello que deseamos pero no podemos tener (desde bienes materiales hasta características físicas o mentales, etc.) y que otra persona sí ha conseguido.

Las personas que sienten envidia en el fondo tienen una idea base de ser inferiores, que se confirma cuando ven que otros logran lo que ellos no pueden. Esto genera comparación, frustración e incluso, en los casos más graves, odio y deseo de “destrucción”, humillación o denigración del otro.

La envidia sana, que es un término que todos hemos escuchado, es desear lo que otro tiene pero, a diferencia de la envidia “mala”, no deseamos que la persona envidiada sufra ningún mal.

¿Cómo sé si me tienen envidia? ¿Cómo es una persona envidiosa

Características de las personas envidiosas:

 

  • Apaga tus sentimientos positivos o tus proyectos e ideas. Notarás que cada vez que te pasa algo bueno o tienes un proyecto novedoso, la persona quitará mérito a lo que ha pasado, lo ignorará o lo menospreciará. La sensación habitual es que las cosas que te pasan no son tan buenas ni tú tan importante. Poco a poco, apagan tu ilusión y te sientes mal, sin derecho a las cosas valiosas.
  • Usa mucho la crítica, especialmente en público: Hará lo posible para que los otros no aprecien tu valía personal. Por ejemplo: comentarios de menosprecio en público, te ignora o deja de lado en las situaciones grupales, acapara la conversación hablando de temas donde tú no puedes intervenir o no da importancia a (e incluso se ríe de) tus aportaciones.
  • Imitación en todo lo que haces: la persona envidiosa desea ser como tú, aunque te critique o menosprecie. Por eso puede haber una reproducción de tu forma de ser, actuar, vestir, gustos, amistades, etc.
  • Dice una cosa, hace otra. Muchas veces las personas envidiosas son muy amables y cariñosas, incluso prometen y ofrecen su ayuda y apoyo, pero a la hora de la verdad te dejan de lado, actúan a tus espaldas y nunca están para escucharte o apoyarte. Tu sensación es que “te estás volviendo loco/a”, puesto que sabe muy bien cómo hacer para descolocarte o justificarse cuando le dices las cosas a la cara. Puede que recurra a la falsa sorpresa, la pena o un mundo de justificaciones para hacerte ver que eres tú quien se equivoca.
  • Intenta que los otros se alejen de ti: la persona muy envidiosa puede intentar quitarte aquello que has conseguido, desde objetos o posición socio-laboral, hasta amigos e incluso, parejas. Aunque esto no siempre tiene por qué ocurrir.
  • Te roba el mérito. Sin consigues algo, te recordará que lo has necesitado para conseguirlo, o que él / ella también hizo algo similar o mejor en el pasado, etc. No te sorprendas si delante de amigos, pareja o compañeros y jefes (si trabajáis juntos) actúa a tus espaldas para intentar ascender o se posiciona como líder de algo que has conseguido tú.
  • Se aleja: en ocasiones las personas envidiosas no pueden soportarlo y se muestran frías o con comportamiento extraño frente a ti, especialmente cuando te ocurren cosas positivas. Tu sensación será de “haber hecho algo” o incomprensión frente a la lejanía o enfado del otro.  

¿Cómo evitar que me afecten las personas envidiosas?

  • Empatiza: la persona envidiosa en el fondo sufre mucho. Quizás nuestra forma de actuar tampoco haya sido la más correcta o respetuosa a la hora de contar nuestros logros. Intenta poner en el lugar del otro y sentirte como él o ella se ha sentido. Así quizás entiendas que solo es dolor y frustración proyectada en ti.
  • Habla con esa persona: lo mejor para saber qué le pasa a alguien, es preguntar. Háblale y dile que has detectado que quizás está molesta contigo y que te gustaría ver cómo entre los dos, desde la negociación, buscáis una solución satisfactoria.
  • No lo tomes como algo personal. La envidia no es un odio hacia ti, es un odio hacia ella misma. Es fundamental que recuerdes esto para que la persona envidiosa no afecte tu confianza ni autoestima, ni genere dudas sobre tu valía personal y capacidades.
  • Poner límites: no tienes por qué interactuar o soportar sus comentarios si no quieres, dile cómo te hace sentir, evita interactuar con ella o directamente, corta la conversación cuando empiece a atacarte. Tienes derecho a protegerte.
  • Aléjate: a veces esta es la mejor opción si ves que otras técnicas como el diálogo, la empatía y la compasión no han mejorado la relación.
  • Rodéate de personas diferentes: Si en tu vida hay una persona envidiosa de la que no puedes alejarte (o crees que no puedes) rodearte de otras personas que sí te valoren, apoyen y se alegren por ti te ayudará a ver las cosas con perspectiva y enfoque realista. Si quieres saber cómo son las personas positivas lee éste artículo
  • Mira tus heridas: si una persona es envidiosa es su problema, si te genera sufrimiento y no puedes ponerle límites o alejarte, ni tampoco negociar, quizás sea bueno que repases con un terapeuta qué se mueve dentro de ti para tener ese sufrimiento.

Consejo si eres tú el que sientes envidia:

  • Lo primero que te diría es que debes explorar tu historia para entender de dónde viene ese sentimiento de inferioridad, cuál es la idea nuclear que está generando tu sufrimiento. A veces hay padres que fueron muy devaluadores, no confiaron en ti como hija o hijo, sintieron vergüenza de ti, te comparaban constantemente o pusieron expectativas muy altas en tu persona que sentiste debías cumplir para ser querido y valorado. Trabajar sobre esto te ayudará a librarte de tu sentimiento de inferioridad, dejar de compararte y tomar las riendas de tu vida, brillando con luz propia sin tener que apagar a luz de los demás. Tu autoestima y la relación con los demás se verán beneficiadas.
  • En segundo lugar aprende a aceptarte y a usar tu envidia como algo que te ayude a evolucionar. En lugar de querer destruir al otro o pensar que no es justo que él sí lo tenga y tú no, recoge toda esa energía que malgastas en odiar y destruir y enfócala en sacar fuerzas para llevar a cabo tu propio proyecto o tus sueños, mejorar en ciertas cosas, desarrollarte como persona. Créeme, si te centras en ti, estarás mucho más tranquila/o y feliz.Si quieres mejorar tu vida lee el siguiente artículo

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Autora: Sara Sarmiento

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