Estrés Postvacacional: recomendaciones para volver a la rutina

RECOMENDACIONES PARA VOLVER A LA RUTINA DESPUÉS DE LAS VACACIONES

La depresión postvaccional

La vuelta al trabajo después del verano no siempre es tarea fácil. Nos pasamos todo el año soñando con esas tan necesitadas vacaciones. Meses antes estamos ya pensando dónde queremos ir, que queremos hacer, hotel, vuelo, etc. Por fin llegan, te marchas ilusionado y en un abrir y cerrar de ojos ya estás de nuevo en tu puesto de trabajo, y miras a tu alrededor desubicado, sin entender como es posible que se haya acabado tan rápido esos días que tanto ansiabas a lo largo del años.

Este estado es al que comúnmente llamamos “depresión postvacacional”. Aclaremos aquí que no se trata de ninguna patología real, simplemente es esa tristeza que generalmente experimentamos con la vuelta a la rutina.

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Recomendaciones para volver a la rutina luego de terminar las vacaciones

Es bastante inevitable que esto nos ocurra, sin embargo, aquí tenemos una serie de sugerencias o propuestas que pueden hacer que la vuelta se no haga un poquito menos cuesta arriba.

depresión postvacacional

Para empezar, es aconsejable que no volvamos para incorporarnos al trabajo directamente al día siguiente. Estamos de acuerdo en que casi todos queremos aprovechar los días de playa o el plan que estemos disfrutando hasta el último minuto, pero esto puedo hacer que su sensación de vuelta sea todavía más brusca. Lo recomendable es volver uno, dos o tres días antes. De esta forma tendremos unos días para re-habituarnos a nuestra casa, deshacer las maletas de las vacaciones, llenar la nevera, etc. Todo ello de una forma pausada y sin agobios.

Siguiendo en esta línea, sería recomendable que a nuestra llegada hiciéramos una pequeña lista con todas aquellas tareas que sería bueno hacer, tanto personales como tareas que tengan que ver con nuestra primera semana de trabajo.

Ten en cuenta que si has disfrutado bien de tus vacaciones habrás podido desconectar de todas esas obligaciones, y al volver podemos sentirnos un poco perdidos. Cada uno es diferente, no es necesario que hagamos esa lista en papel o en un agenda, basta con que te tomes unos minutos para pensar en aquellas cosas que vas a tener que afrontar para que no se queden cabos sueltos y nuestra sensación de control sea algo más elevada.

Durante nuestras vacaciones muchos de nosotros aprovechamos para descansar y dormir más de lo que lo hacemos a lo largo del año. Que de golpe nuestro despertador suene a las 7 de la mañana puede ser traumático para cualquiera. Por ello recomendamos que uno o dos días antes intentes volver poco a la rutina de sueño habitual. Vete a dormir un poco más temprano e intenta levantarte algo más pronto de lo que lo has hecho durante tu periodo de descanso, así tus ritmos de sueño se irán habituando.

estres postvacacional

Muchas veces aprovechamos las vacaciones para intentar cuidarnos más de lo habitual, tenemos más tiempo y menos obligaciones, y eso hace que nos dediquemos más tiempo a nosotros mismos. Quizás en tus vacaciones has aprovechado para ir a dar un paseo o hacer deporte todos los días, para dormir las ocho horas diarias recomendadas o para practicar meditación todos los días. Si este es tu caso, no dejes de hacerlo. Es normal que una vez que nos incorporamos no dispongamos de tanto tiempo para hacer este tipo de cosas de manera tranquila, pero si consigues incorporar estas actividades de autocuidado a tu rutina diaria vas a funcionar mejor durante el año.
 
Si por el contrario eres de los que en vacaciones te relajas de los “deberías”, comes lo que apetezca (sea o no saludable), y procuras moverte lo menos posible, la vuelta a la rutina es un buen momento para retomar todos esos hábitos saludables que dejaste en casa. Volver a apuntarte al gimnasio, o programar una alimentación saludable, te puede ayudar a centrarte mejor a tu vuelta del verano.

Es muy importante, intentar centrar nuestra atención en aquello que tenemos y no en lo que falta. En ocasiones tendemos a vivir quejándonos y centrándonos en los aspectos negativos del día a día, y la vuelta de las vacaciones es un momento perfecto para la queja: “con lo bien que estaba yo en la playa”, “Otra vez en el autobús para ir al trabajo”, etc. La propuesta sería intentar cambiar esas afirmaciones negativas a otras afirmaciones enfocadas en la gratitud: “que bien he estado en la playa”, “que suerte tengo de tener un autobús que me deje en la puerta del trabajo”, etc. Esto no quiere decir que no tengamos el derecho de quejarnos de vez en cuando, pero este tipo de mensajes, nos ayudarán a afrontar la vuelta de una forma más positiva. Además, esta actitud de agradecimiento y abundancia, son recomendables no solo a la vuelta de vacaciones sino al resto de  nuestra vida.
 
Por último, y siguiendo con esta actitud positiva, si bien estamos de acuerdo en que la vuelta de las vacaciones no es a priori muy apetecible, también tiene cosas que nos reconfortan. Volvernos a encontrar con amigos y familiares, e incluso nuestras mascotas, sentirte en casa de nuevo, retomar actividades placenteras que no has hecho durante las vacaciones, etc, hacen que la cuesta arriba sea un poco menos llevadera.

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Autora: Cristina Marin
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