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Personalidad Querulante

personalidad querulante

¿Cómo son las personas querulantes o litigantes?

El trastorno de personalidad que tiene la gente que está en constantes litigios.

 Personalidad Querulante: el término querulante viene del latín “querelus”, cuyo significado es “que se queja”. Es un adjetivo que hace referencia a personas muy conectadas con la queja y el sentimiento de justicia, con una alta tendencia a buscar un enfrentamiento legal. 

Por ello, las personas querulantes son muy conocidas en los juzgados. Raro sería encontrar un abogado o un juez que no se haya encontrado con ellas en su labor profesional.

Estás personas tienen una frecuente costumbre de tener algún juicio pendiente o una denuncia sin resolver.

Se sienten muy a menudo ofendidas y con el derecho y la necesidad de llevar ante la justicia asuntos que para ellas no son aceptables.

Estamos hablando de personas que tienen una alta sensibilidad ante el agravio y que tienen una reacción hostil ante el perjuicio recibido. Suelen ser personas muy obstinadas y no aceptan no tener la razón, son persisten hasta que se salen con la suya.

 Trastorno de la personalidad paranoide querulante

 Como todo tipo de personalidad tiene una versión más grave y patológica. Este tipo de personalidad no se ve afectada sólo en el ámbito legal. De hecho, tiene muchas más repercusiones a parte de estas cuando la persona está en el polo patológico.

 

Este trastorno estaría dentro del trastorno paraniode, que está bastante conectado con lo psicótico.

Por ello, su núcleo sería lo que llaman delirio querulante, la persona tiene la fuerte creencia de que ha sido engañada, calumniada o perjudicada intencionalmente por otra persona, viendo de esta forma una gran injusticia que están cometiendo con ella, a pesar de no tener pruebas que lo demuestren.

De ahí surge la necesidad de recurrir de forma legal ante este injuria sufrida hasta conseguir la satisfacción necesaria sin importar el coste del proceso.

Esto le puede llevar a realizar intentos repetidos de demandas judiciales, exitosos o no. Estas personas querulantes, pueden llegar a ser violentas con las personas que les están perjudicando. Toda la vida de esta persona gira alrededor de este delirio y va a hacer todo lo que pueda para cumplir con su meta de ser resarcido.

 Esta personalidad querulante está bastante centrada en sí misma y en lo relacionado con el delirio. Están siempre alerta de que nadie les perjure y suelen mostrarse hostiles y reivindicativos frecuentemente en situaciones sociales.

 Los costes que suelen pagar estar personas se producen en distintos ámbitos:

terapia centrada en el cliente
  • A nivel económico, hay una clara salida de dinero para pagar abogados. para una personalidad querulante, mantener ese conflicto legal abierto supone unos costes que no todo el mundo se va a poder permitir. Eso puede llevar a una situación económica grave, con situaciones de endeudamiento. El convencimiento de estas personas es tan fuerte que está por encima de los problemas económicos que pueda estar sufriendo. De hecho, pueden llegar a perder su trabajo por la cantidad de tiempo que necesitan dedicarle al proceso.
  • A nivel personal, es un desgaste muy grande tener los procesos legales abiertos, requieren mucho tiempo y dedicación. A parte de todo el tiempo que le dedican al día a preocuparse y estar pensando en todo ello, padeciendo las emociones correspondientes, como ansiedad, miedo, rabia, irritabilidad, etc. Se frustran muy fácilmente y guardan mucho rencor hacia la persona que creen que le ha hecho daño. La venganza y la envida también son emociones frecuentes en estos individuos, les cuesta mucho reconocer los logros de los demás. Al final, su único objetivo es encontrar justicia ante aquel agravio que creen que han sufrido y que los daños causados sean compensados. Con ese objetivo, puede llegar a perder las actividades de ocio que realizaba, al relegarlas con otras relacionadas con el proceso legal.
  • A nivel interpersonal, las relaciones con los demás, ya sean amigos o familiares, se ven perjudicadas. La gente que le rodea no suele entender la persistencia en reparar el agravio y, generalmente, ni el hecho en sí mismo. Por tanto, estas personas no van a poder sentirse comprendidas y acabarán aislándose, ocultando el problema o respondiendo de manera agresiva ante los comentarios de los demás. El miedo a ser herido puede marcar mucho las relaciones con desconfianza, e incluso que le cueste relacionarse por el recelo que las otras personas le producen.

 Tratamiento de la personalidad querulante o litigante

 Son personas que no suelen acudir a un profesional de la salud mental, ya que se sienten amenazados por ellos.

Cuando lo hacen, las características del propio trastorno hacen que sea un abordaje bastante complicado en el que hay una alta dificultad para modificar sus esquemas mentales.

A pesar de ello, con el tiempo y el trabajo suficiente, estas personas pueden obtener un buen resultados de la atención psiquiátrica y psicológica.

Terapia basada en el cliente Rogers

      El primer paso importante es un tratamiento psiquiátrico con antipsicótico para empezar a regular el delirio. Una vez este paso esté dado, el tratamiento psicológico puede empezar.

      Es un proceso en el que habría que abordar los tres niveles que ya hemos comentado para que pueda recuperarlos en la medida de lo posible y de esta forma vuelva a su vida normal.

       Es importante ayudar a las personas querulantes porque sufren mucho, ellas y su entorno. Cuanto antes se empiece a trabajar con ellos, mejor será la evolución del tratamiento.

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      Autora: Elena Capelo

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