Manejar los berrinches

¿Cómo regulo las emociones de mis hijos?

Enseñar a manejar os berrinches y enfados de los niños

Enseñar a los niños a regular sus emociones es parte de la formación que necesitan para un desarrollo sano. Para ayudarles a tener una comunicación más fluida los padres podemos animarlos a decir cómo se sienten y a expresar sus emociones. Trabajar la empatía también es importante para ayudar al niño a entender cómo se siente otra persona, lo cual les ayudará a tener unas relaciones sociales satisfactorias, no solo en su infancia sino también en su vida adulta.

Cuando se produce una discusión, lejos de ser un momento desagradable, puede ser una buena ocasión para ayudarlos a poner en práctica la escucha desde el punto de vista de otros de una forma reflexiva y para aprender a comunicar sus deseos con respeto y claridad. Los conflictos cotidianos, como una pelea entre hermanos, son oportunidades ideales para aprender estas aptitudes.

Uno de los puntos más importante a la hora de ayudar al niño es redirigirle en ciertos momentos sin reforzar la mala conducta y sin dejarse manipular. P.eg., Si tu hijo te dice muy enfadado y llorando «no me quieres» puede ser tentador darle una mala contestación y enviarlo a su habitación, pero este tipo de contestación solo nos llevará a un bucle en el que el niño no se sienta escuchado, sino que seguirá enfadado más tiempo y nosotros nos sentiremos más frustrados.

Sí quieres saber cómo gestionar las peleas entre hermanos puedes leer este artículo

Aunque lo que nos digan nuestros hijos a nosotros nos parece tonto para ellos puede ser algo significativo, por lo que responder a la necesidad del niño escuchándolo y consolándolo nos ayudara a sintonizarnos con él y «se sentirá sentido». De esta forma el enfado se irá más rápido y el niño verá que sí le escuchamos. Por otro lado, negar las emociones de los niños, quitarles importancias o distraerles para que no las sientan es contraproducente ya que pensarán que lo que ellos sienten no es importante.

Por ejemplo, si tu hijo se quiere comer un helado antes de comer en vez de decirle: «No hay helado ahora», le podemos decir algo así como: «Entiendo que te enfade por no poder comer el helado porque te apetece mucho, pero no puedes tomarlo antes de la comida». Esta intervención le hace al niño sentirse sentido y también entender lo que le está pasando emocionalmente. Esto no significa que no pongamos limites o que seamos muy permisivos. Es importante escuchar y consolar al niño, pero una conducta inadecuada como tirar cosas o faltar el respeto a alguien sigue estando prohibida en cualquier circunstancia, incluida cuando sus emociones son intensas.

También es significativo enseñar al niño la diferencia entre comportamiento y sentimiento. Si el niño tiene envidia de un bebé porque es el centro de atención y le pega podemos aceptar su sentimiento sin necesidad de aceptar su comportamiento. Para ello lo ideal sería ayudarle a poner nombre a su sentimiento y sus emociones a la vez que le decimos que no es un comportamiento tolerable y le sugerimos una alternativa a su conflicto como puede ser decirnos que necesita atención. 

Si te interesa este artículo, también puedes leer sobre cómo manejar los problemas de conducta en los niños 

Técnicas para regular las emociones en los niños y fomentar su empatía

A continuación, puedes leer algunos técnicas para ayudar a tu hijo a regular sus emociones y fomentar su empatía. 
  • Poner nombre a las conductas: Cuando te de ofrezca un poco de su chocolatina le puedes decir algo como: “Estas siendo muy generoso”. Esto le ayudara a entender que ser generoso es algo que se reconoce.

  • Anímalo a expresar sus sentimientos. Si se ríe a carcajadas le puedes decir “veo que estas muy alegre ¿qué te produce tanta alegría?” Puede que te conteste o puede que no, pero incluso en este caso ya le estas animando a reflexionar sobre sus sentimientos.

  • Señala las emociones negativas y positivas: Para ayudarle a reconocer las emociones puedes señalarlas cuando realice alguna conducta buena o mala. Por ejemplo, si le quita un juguete a un niño del parque, y este grita enfadado, le puedes decir algo así como “cuando le quitaste el juguete a ese niño se enfadó ¿Qué puedes hacer para que se sienta mejor”. Lo mismo ocurre cuando la conducta va a acompañada de una emoción positiva, por ejemplo si te da un beso porque te has hecho daño le puedes decir: “Has sido muy amable dándome un beso y me eso me ha puesto muy contenta. Mira como sonrío”

  • Alaba las conductas empáticas y generosas. Si comparte su juguete con un niño del parque le puedes decir: “Eres muy generoso compartiendo tu juguete con este niño”.

  • Señala el comportamiento de los demás. Cuando las personas se comporten de una forma amable se lo puedes enseñar explicándole lo que ha pasado. Por ejemplo, si un vecino te sujeta la puerta cuando te ve cargada le puedes explicar a tu hijo lo que ha pasado diciéndole algo así: “Ese vecino ha sido muy amable conmigo. Me ha sujetado la puerta y eso me ha aliviado porque yo no podía bien con tanto peso” Así también le explicas que las conductas de las personas afectan a las emociones de los demás.

Si quieres leer sobre como hacer que tu hijo tenga una autoestima adecuada, lee el siguiente artículo 

Autora: Rebeca Carrasco

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